Experiencia Docente: Jorge Quiroz, RPAula La Ligua 2016

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Matías Castro

Periodista

Jorge Quiroz enseña matemática hace 35 años. Es profesor de enseñanza básica con mención en matemática, ha trabajado en cinco colegios, todos dentro de la provincia de Petorca en la Región de Valparaíso.Está en el Colegio Luis Cruz Martínez de La Ligua hace tres años, enseñando en los cursos de 5to a 8vo básico. Sus años de experiencia docente reafirman su vocación por la enseñanza. “Cuando hablamos de vocación, personalmente mi vocación empieza cuando yo entro a trabajar a la sala de clases y me preocupo que mis estudiantes traten de aprender y sacar el máximo provecho de las experiencias de aprendizaje que los profesores y el sistema les brinda”. El Profesor Jorge orgulloso nos cuenta cómo fue uno de los impulsores para instalar el taller RPAula en su comuna, La Ligua.

¿Cómo llegó al taller RPAula?

En enero de este año, la profesora Patricia Vásquez, que también es monitora de ARPA en los talleres de Quillota, nos envió un correo a todos los que hicimos un postítulo con ella hace un par de años atrás en la Universidad Católica de Valparaíso, invitándonos a participar en un curso de verano. Yo específicamente tomé el curso de resolución de problemas y geometría, que dictaba la profesora Patricia. Cuando íbamos a terminar el curso, ya en la certificación, yo pregunté a las profesoras: “Bueno, ¿y esto cómo lo podemos hacer en La Ligua? ¿cómo lo llevo al aula?” Me dijeron: “Junte a 21 profesores y nosotros llevamos el programa ARPA a La Ligua”. Me contacté y coordiné con el Departamento de Educación quienes buscaron docentes interesados en las cinco escuelas más grandes de la comuna. Así, juntamos 23 profesores y comenzamos a trabajar en el taller RPAula en el mes de abril.

¿Qué opinión tiene sobre la metodología?

Al principio, cuando fui alumno del curso de verano allá en Valparaíso, debo reconocer que me causó un poco de problemas esta metodología. Yo en realidad estaba acostumbrado a la clase expositiva, pues es lo que prácticamente he hecho durante todos estos años haciendo clases. Fue interesante darme cuenta cómo nos dieron vuelta el protagonismo y finalmente es el estudiante el que pone primero en juego sus competencias para resolver los problemas. La verdad es que planteado como un desafío para los niños, me parece muy interesante. Ya he hecho 2 actividades ARPA en mis cursos. La primera la puse en práctica al llegar en marzo en un sexto básico, ahí me di cuenta que el rol del profesor, más que ser un instructor, es un mediador, donde son los mismos niños los que se apoyan entre ellos.

¿Las complicaciones que vio en un principio fue porque pensó que iba a cambiar el rol del profesor frente a sus alumnos o tenía algún temor de cómo lo iban a tomar sus estudiantes?

Las dos cosas que plantea tiene algo de razón. Sí, porque en realidad cuando yo estudié, el profesor hacía una exposición y había que tomar apuntes. Por lo tanto, de metodologías activo participativas, vi muy poco. Después con el tiempo uno empieza a trabajar de la misma forma, la manera en que te enseñan es cómo se aplica en las clases. Cuando te empiezan a cambiar el chip, surgen esas dudas: ¿Voy a perder la autoridad? ¿Se formará mucho desorden? La verdad es que visto hoy cómo se hace, insisto en que esta metodología es mucho más enriquecedora para el niño y esas dudas ya no existen. Si bien es cierto, el profesor pierde el protagonismo de la enseñanza, el niño se siente más capaz, porque el trabajo es presentado como un desafío. Como son chicos que están en la etapa de “soy capaz, yo lo puedo hacer” buscan diferentes alternativas para resolver los problemas. Para mí, esta metodología asegura principalmente dos cosas: que todos van a aprender, lo que de repente en una clase expositiva no se logra; y segundo, mejora la cohesión del grupo, la tolerancia, el respeto, porque todos tienen que hablar.  La metodología dice que avanzaremos cuando todo el grupo ha logrado el objetivo. Esas cosas, por lo menos mis estudiantes lo han resuelto bastante bien.

¿Y dentro del taller, qué opina del ambiente que se genera entre colegas?

Ha sido una experiencia muy rica. La mayoría de mis colegas llegan bastante entusiastas, motivados y comprometidos con el trabajo. Cada sesión nos vamos con tareas; subir planificaciones, distintas a las normales a las que estamos acostumbrados.
Al planificar una actividad ARPA hay que redactar realmente lo que uno va a hacer en la clase, no queda sólo en el papel. Creo sí, que aún el trabajo es un poco lento de acuerdo a la cobertura curricular. Hoy hay que cubrir programas que para mí son demasiado extensos. De todas maneras creo que es importante seguir aplicándolo, tener una continuidad, porque si este año lo vamos a enseñar y el próximo dejamos de hacerlo, no causaremos ningún impacto en los estudiantes.

Para algunos profesores una gran limitante es la falta de tiempo para aplicar las actividades ¿Qué piensa de esto?

Yo creo que los profesores tenemos que pensar en potenciar las virtudes que tiene el programa. Que por lo menos para mí, desde el punto de vista matemático, son extraordinarias y desde el punto de vista de la convivencia también, por tanto en lo personal yo digo, querer es poder. Si bien es cierto que el tema del tiempo es un apremiante, creo que debieran convencerse los equipos técnicos de las escuelas, debieran convencerse los profesores participantes del taller, porque es una forma que quizás hoy complica un poquito, una vez que ese tema esté resuelto, va a ser más fácil.

¿Y cómo cree que se pueda resolver?

Mi próximo desafío es que ojalá todos los profesores de La Ligua de primero a octavo sean capaces de meterse al sistema y a este programa. Poder decir: “oye, grito menos; no estoy llamando tanto la atención de mis alumnos; están todos concentrados”. Los niños se sienten permanentemente desafiados a buscar nuevas alternativas. Por eso un desafío personal también es encontrar la relación entre RPAula y el currículo.

¿Qué le parece tener una visión nueva de la enseñanza después de 35 años de ejercicio docente?

El taller me ha motivado a seguir enseñando. Más adelante debemos evaluar los resultados, para ojalá poder decir: oye, armemos una propuesta para traer el conocimiento a la provincia. Necesitamos que la universidad salga del claustro, visite a la provincia y así acercarnos al conocimiento, acercarnos a lo nuevo.

¿Por qué cree que es importante ARPA?

Porque es nuestro. El Ministerio de Educación hace poco fue a Finlandia, a ver cómo se enseñaban las matemáticas. Otro grupo de expertos fueron a Singapur y Japón a ver cómo se hacía allá. ¿Por qué no potenciar algo que es nuestro? Me parece que es pertinente y adecuado. Con el trabajo de todos nosotros, los profesores participantes, podemos potenciarlo. Lamentablemente no tenemos una tradición educativa que perdure en el tiempo. Pero, ¿hay que mirar lo que están haciendo afuera para replicarlo acá? Si ARPA se puede difundir, potenciar, desarrollar y masificar, no tendríamos nada que envidiarle a ninguno de estos países.

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